Quién soy
El hombre detrás del viaje
Mi nombre es Federico Piccioni Aimar. Nací el 15 de julio de 1991.
Si tuviera que definirme, diría que soy un tipo que se cayó muchas veces y en lugares muy distintos: me caí en el barro de un pueblo perdido de Italia por un auricular estúpido; me caí en la orilla de un río en Córdoba una noche de autodestrucción; y me caí en un cementerio de Ucrania cuando entendí que los héroes, de cerca, solo son fragmentos de chicos que no van a volver a casa.
Soy muchas versiones de mí mismo: fui el hermano mayor de una niña que no lloraba pero que me enseñó a hablar; fui el extra que fumó habanos con Pablo Escobar en un rodaje de Hollywood; fui el enviado especial que durmió bajo las bombas en Kyiv; y fui el sospechoso cancelado que tuvo que sentarse frente a sus padres para explicarles que su mundo se fue por la canaleta.

¿Por qué escribo?
Escribo porque es la única forma que encontré de no volverme loco del todo. Escribo para limpiar el barro, para pedir perdón y para honrar la memoria de Ángeles, mi hermana, que se fue con su mano aferrada a la mía y me dejó el encargo de vivir por los dos.
En este blog no vas a encontrar guías de hoteles lujosos ni filtros de Instagram. Acá hay barro, sangre y redención. Hay crónicas de viajes que son, en realidad, huidas hacia adelante. Escribo desde el desierto interior, tratando de distinguir mis fieras de mis ángeles.
Dicen que cuando ya no queda nada, es cuando de verdad empieza la verdadera vida. Yo me quedé sin nada y me puse a escribir.
Bienvenido a mi viaje. No es un viaje cómodo, pero es el único que tengo.