Amor salvaje
PulĂ copas, abrĂ mesas, servĂ parrilladas y escuchĂ© al Chaqueño hasta odiarlo y volver a quererlo. Al final entendĂ: lo Ăşnico que te llevás es la gente.
PulĂ copas, abrĂ mesas, servĂ parrilladas y escuchĂ© al Chaqueño hasta odiarlo y volver a quererlo. Al final entendĂ: lo Ăşnico que te llevás es la gente.
En Malevo yo era el mesero torpe: botellas, copas, un bife en un cliente y un récord absurdo: 28 platos rotos. Humor, vergüenza y oficio.
El mesero al que se le caĂan las cosas Leer más »
En Malevo aguanté dos horas para ir al baño y un cocinero me apuró a los gritos. Salà con sangre en el ojo y casi terminamos a las piñas.
Problemas en la cocina Leer más »
Tres dĂas sin cama en Belice, un vuelo barato con whisky y el regreso a MedellĂn: Palm Tree, un tal David polĂglota y el comienzo de Malevo.
Tres dĂas sin cama Leer más »
Me cobraron 30 dólares para entrar a Belice. Sin plata, terminé durmiendo en la parada del aeropuerto: WiFi, café, estrellas y amor de extraños.
Amor y mosquitos en la parada del colectivo Leer más »
Dejo CDMX y voy rumbo a Belice con poca plata: tortas imposibles, nombres graciosos, mar gris y una noche solo en una terminal, con Borges encima.
Nuestro vasto deseo y nuestra grande miseria Leer más »
VivĂ casi un mes en CDMX en casa de un amigo con pasado narco: familia, porros, mugre, ternura y amenazas. Y me fui sin hacer ruido.
El sobrinito del Chapo Leer más »
Una fiesta de 15 en CDMX, pulque, mezcal y una competencia de platos. En el apagĂłn entendĂ algo: en esta parte del mundo, somos hermanos.
En esta parte del mundo Leer más »
Llegué a CDMX, laburé 20 horas armando una fiesta, y en la pista me quebré: cambié el fondo del celu y sentà culpa. México, mota y duelo.
Llévate a un chilango cuando te vayas Leer más »
Crucé a México, hice dedo como un animal y vivà el lujo de comer tacos con Coca. Entre mugre y rutas, Oaxaca se me quedó grabada.
El colmo de la opulencia Leer más »