La caĂda
VolvĂ de Ucrania, pero no volvĂ del todo. La guerra me siguiĂł adentro, me empujĂł al alcohol y me dejĂł al borde de un rĂo. DespuĂ©s vino el despido, el silencio y la vergĂĽenza. Esta entrada no es Ă©pica: es el pozo.
VolvĂ de Ucrania, pero no volvĂ del todo. La guerra me siguiĂł adentro, me empujĂł al alcohol y me dejĂł al borde de un rĂo. DespuĂ©s vino el despido, el silencio y la vergĂĽenza. Esta entrada no es Ă©pica: es el pozo.
Cuando pienso en Ucrania, lo primero que me sale es esto: no hice tanto como querĂa. Le pondrĂa un seis a mi cobertura. Fui sin cámara, sin traductor, sin chofer, con el cuerpo, el celular y el inglĂ©s que podĂa. VolvĂ con un puñado de notas, la conciencia de mis lĂmites y una bronca que no se me va: la guerra no perdona a los verdes, y hay colegas que se disfrazan de hĂ©roes cuando la gente alrededor está mucho más expuesta. Yo no quiero ser un mito ni un fantasma con casco. Quiero haber estado, haber mirado, haber escrito y haber vuelto para contarlo lo mejor que pude.
Viajo y Escribo en Ucrania: epĂlogo Leer más »
SalĂ de Odesa rumbo a Moldavia esperando un viaje de tres horas y tardĂ© casi ocho, entre controles, tanques y pasaportes sellados. Al cruzar la frontera, el mundo cambiĂł: campos verdes, negocios abastecidos, gente caminando sin mirar al cielo. En Chisináu me cayĂł la ficha de verdad: yo me iba, ellos se quedaban en guerra. Al dĂa siguiente intentĂ© entrar a Transnistria, pero por decir que era periodista me bajaron del colectivo y me devolvieron a Moldavia con una advertencia: estaba en una lista negra.
Viajo y Escribo en Ucrania: diario de guerra #22 Leer más »
En abril de 2003 un profesor y toda una clase inventaron un paĂs —Grushnik— para tenderme una trampa y humillar al gordito que se sabĂa las capitales de memoria. Casi veinte años despuĂ©s, ya fuera de Ucrania y camino a Moldavia, ese recuerdo volviĂł con una nitidez pegajosa. Los libros me trajeron hasta acá, me hicieron distinto, y durante mucho tiempo pensĂ© que ese precio era la soledad. TodavĂa me pregunto quĂ© fue real: el paĂs inventado o la herida.
Viajo y Escribo en Ucrania: Interludio Leer más »
LleguĂ© a Odesa buscando aire y encontrĂ© una ciudad militarizada hasta el absurdo: controles, pedidos de documentos, Ăłrdenes de borrar fotos, paranoia. QuerĂa ver el mar Negro y terminĂ© viĂ©ndolo a escondidas, como si el agua fuera un secreto militar. En medio del hartazgo y la soledad, una pareja de soldados caminando de la mano me dejĂł la Ăşnica luz del viaje. DespuĂ©s de eso, supe que mi tiempo en Ucrania habĂa llegado a su fin.
Viajo y Escribo en Ucrania: diario de guerra #21 Leer más »
28 de marzo de 2022 Por esos dĂas, en la redacciĂłn me sugirieron que me volviera. DecĂan que ya tenĂa suficiente material, que no valĂa la pena seguir arriesgando. Yo pedĂ quedarme un poco más. Aceptaron mi pedido: cambiaron el vuelo y pude estirar la estadĂa unos dĂas más. SeguĂ trabajando, pero sentĂa que ya
Viajo y Escribo en Ucrania: diario de guerra #20 Leer más »
Antes de irme de Kyiv volvĂ a ver la misma escena: edificios abiertos, escombros y el zoolĂłgico de cámaras. En Sviatoshynskyi conocĂ a Ira, una militar con un bebĂ© en brazos y un marido con cáncer, sobreviviendo con una pensiĂłn ridĂcula. Entre la solidaridad y la sospecha de puesta en escena, entendĂ algo: la ciudad se acostumbraba a las bombas, pero yo no. Y despuĂ©s de Kyiv, quise moverme hacia Odesa.
Viajo y Escribo en Ucrania: diario de guerra #19 Leer más »
En Kyiv casi todo estaba cerrado y el silencio se cortaba con cuervos, sirenas y artillerĂa. En Podilsky vi un edificio abierto al aire, como una maqueta rota: casas destripadas, juguetes entre vidrios, vecinos paleando lo que quedaba. ConocĂ a Babenko, veterano de otras guerras, y entendĂ que hay lugares donde el mal se queda pegado para siempre. Ese dĂa supe que no iba a volver a ser el mismo.
Viajo y Escribo en Ucrania: diario de guerra #18 Leer más »
En Kyiv conseguĂ un hotel barato con desayuno y, por primera vez desde que lleguĂ© a Ucrania, encontrĂ© algo parecido a una base: periodistas de todo el mundo, equipos profesionales, sueldos obscenos y personajes inolvidables. Un argentino me regalĂł chaleco y casco; un salvadoreño me hablĂł de ciudadanĂa; dos eslovacos rompĂan la prohibiciĂłn de alcohol y fumaban marihuana como si estuvieran en una misiĂłn. Entre charlas de guerras ajenas y una frase que me quedĂł clavada —“el periodismo está muerto”— entendĂ otra cosa: yo estaba solo, improvisando, y en casa la guerra ya empezaba a dejar de importar.
Viajo y Escribo en Ucrania: diario de guerra #17 Leer más »
Una noche en la estaciĂłn de tren de Kyiv: frĂo, tinieblas y gente tratando de dormir entre valijas. Cuando intento filmar, cuatro soldados me obligan a borrar todo. Al salir, me recibe una ciudad en silencio, cubierta de niebla. Y por primera vez en mi vida escucho una explosiĂłn: la guerra deja de ser sirenas y noticias en el celular y se planta delante mĂo.
Viajo y Escribo en Ucrania: diario de guerra #16 Leer más »