Todo es caro para un seco
Guayana Francesa fue una rareza: Renault y CitroĂ«n en plena selva, calor brutal y un paĂs donde nadie parecĂa hablar otra cosa que francĂ©s. Intentamos hacer dedo hacia Cayena y todos pedĂan plata: era sol o billete. Cuando por fin subimos a un auto, el tipo manejĂł como un loco y casi nos mata antes del puente del Approuague. En Cayena entendimos rápido el tĂtulo: todo es caro para un seco. Euro, hotel imposible, cigarrillos carĂsimos y ganas de irnos. Esa misma noche cruzamos el Maroni sin sellar el pasaporte y entramos a Surinam, el siguiente capĂtulo de la aventura.
Todo es caro para un seco Leer más »









